EE.UU. aprueba invento chileno que usa imanes en extracción de vesículas

Alberto Rodríguez-Navarro es un cirujano endoscopista chileno que desarrolló un instrumento quirúrgico capaz de reducir las incisiones para extraer la vesícula biliar. Al teléfono desde Silicon Valley, donde está ubicada su empresa de tecnología médica Levita Magnetics, dice que la Agencia de Drogas y Alimentos (FDA) estadounidense ya aprobó su creación para ser comercializada. Y esa validación, cuenta, se obtuvo “en gran parte” mediante estudios clínicos realizados en hospitales públicos chilenos.

Cuando tienes una tecnología nueva en medicina, la FDA te pide que demuestres que es segura y que funciona”, dice. “Y uno de los grandes logros que hemos tenido en Levita Magnetics es que esta tecnología -que es nueva, que partió en Chile, que fue probada en Chile- fue publicada en la versión en línea de la revista científica Annals of Surgery, la mejor revista de cirugía del mundo”, sostiene.

Los estudios clínicos de este revolucionario instrumento quirúrgico, detalla, se hicieron entre enero del 2014 y marzo del 2015 en cincuenta pacientes de tres hospitales públicos de Santiago: Salvador, Luis Tisné y Padre Hurtado. “Posteriormente se realizaron casos en la Clínica Las Condes e Indisa. Y actualmente estamos replicando esa experiencia en centros de cirugía súper top de Estados Unidos. Estamos haciendo cirugías en la Cleveland Clinic y con las universidades de Duke y Stanford. Con esto estamos demostrando que lo que hicimos en Chile es totalmente extrapolable a Estados Unidos”.

Su creación consiste en un sistema de dispositivos con imanes que permiten manipular órganos y tejidos, como la vesícula, de una forma menos invasiva que la actual cirugía laparoscópica. “La gran ventaja de esta cirugía con imanes es que puedes mover instrumentos (como pinzas y un electro bisturí) dentro de la cavidad abdominal a través de la pared abdominal. Eso significa que no dañas la pared al hacer los movimientos que necesitas para hacer la cirugía”.

Recordemos que este tipo de cirugía comenzó con un corte grande, de más de veinte centímetros, desde donde termina el esternón hasta debajo del ombligo, que daba acceso al cirujano a la zona enferma. “Pero la cirugía laparoscópica transformó esa incisión grande y abierta a cuatro o seis incisiones pequeñas. Esto disminuyó el dolor, las complicaciones y el tiempo de recuperación. La cirugía magnética, en cambio, permite hacer lo mismo con menos incisiones. Lo que estamos desarrollando nosotros es el paso siguiente en la evolución en cirugía”.

El doctor asegura que ha llegado a utilizar solamente un corte, a través del ombligo, sin cicatriz visible, maximizando los beneficios. “Cosméticamente los pacientes quedan mucho más contentos. En las cirugías en Estados Unidos hemos encontrado que los pacientes, además, tienen menor dolor en el post-operatorio. También deberían disminuir las complicaciones asociadas a las incisiones, como son la infección, sangrado, hernias postoperatorias”. Pero la posibilidad de reducir los cortes, dice, depende de la destreza del cirujano y también de las características anatómicas del paciente.

¿Otro beneficio? “Hoy una cirugía laparoscópica de vesícula demora, más o menos, entre 45 minutos y una hora. Nosotros estimamos que con esta tecnología magnética no debería pasar de 30 minutos”, dice.

El comienzo de esta tecnología se remonta hace más de 10 años, cuando Rodríguez-Navarro trabajaba como cirujano endoscopista en el Hospital Padre Hurtado. Entonces le llamó la atención que los pacientes que habían tenido una cirugía de extracción de vesícula, se quejaran por el dolor en las heridas provocadas por las incisiones. Después, el 2009, en Silicon Valley, se asoció con especialistas en la creación de tecnologías médicas. Para el desarrollo de su elogiado instrumento quirúrgico contó con el respaldo de Incuba UC, Corfo y el fondo de inversión Aurus.

Fuente: Las Últimas Noticias