Innovadora tecnología con micro-esferas aporta 1,5 kilos de peso a prendas ultrafinas que se usan para entrenamiento fitness

Se trata de Gravitex, un emprendimiento 100% chileno y con una tecnología única en el mundo que fusionó la flexibilidad y comodidad de las prendas deportivas, a través de una tecnología textil que permite desarrollar ropa muy delgada y a la vez ultra pesada.

Quemar más calorías, mejorar la agilidad y tonificar músculos específicos son algunos de los beneficios que brindarán las prendas deportivas Gravitex a las personas aficionadas al entrenamiento y al ejercicio de todo tipo.

Este emprendimiento chileno cuenta con leggings y shorts  hechos con un laminado textil, donde con micro-esferas metálicas, polímeros y telas logra un material muy delgado (2 milímetros de espesor), flexible y a la vez super pesado con 1,5 kilos adicionales, ideal para practicar todo tipo de disciplinas.

Sebastián Martinoli, fundador de Gravitex y diseñador industrial de la Universidad Diego Portales, comentó que todo surgió hace algunos años tras un viaje que realizó a Estados Unidos, cuando trajo a Chile un chaleco con peso, prenda que era la última novedad en ese país. “La idea era poder venderlo acá en Latinoamérica, pero costaba 400 dólares aproximadamente, algo impagable para la región. Tampoco era tan cómodo como decían y difícil de usar, ya que era un sistema con bolsillos donde se ponen pesos junto a una polera de compresión para afirmarlo. Por lo mismo comencé una investigación de varios años para llegar a una alternativa que fuera mucho más cómoda y económica”, dijo.

Del prototipo inicial al final

Tras el diseño de varios bocetos, distintos cortes, mezclas textiles, unos mas recargados que otros, todos enfocados y pensados para incluir las piezas de peso comenzó el proceso de creación Gravitex.

“Este proceso de diseño inicial fue clave, ya que a través de varias pruebas de calce fui descartando ciertas posiciones, alturas y formas de estas piezas pesadas; para así llegar a un diseño final de líneas limpias, curvas, colores neutros de fácil combinación y un excelente calce. Fue un proceso de ensayo y error”, recordó Karina Martin, diseñadora de vestuario de Inacap y quien ha desarrollado el prototipo de este producto hasta su versión final.

El trabajo de Martin fue tan minucioso que ella misma probaba con su rutina de ejercicios cada cambio que hacía en las leggings Gravitex. “Parte del proceso de diseño fue hacer también una bajada de tendencia, investigación textil y medir cada una de las pruebas de calce con una rutina de trote y ejercicio de 45 minutos, en donde la calza final resultó ser muy cómoda y funcionar sin problemas”, agregó.

Junto al trabajo con el prototipo, también se desarrolló un seguimiento de los resultados que brinda el producto en entrenamientos reales, esto a través del trabajo de Marco Kokaly y Rafael Rossi, kinesiólogos y académicos de las Escuela de Kinesiología de la Universidad de Los Andes, quienes midieron parámetros como el ritmo cardiaco y la oxigenación en mujeres que utilizan las prendas.

“Se realizaron dos pruebas iguales, una con las leggings Gravitex y otra con calzas convencionales. La persona debía trotar a 7,5 km por hora, durante 30 minutos en una caminadora usando un ergospirometro (un instrumento que mide el consumo de oxígeno). Además, se verificó la frecuencia cardiaca y la percepción del esfuerzo (0 a 10). Se constató que al usar Gravitex aumentó en un 5 % el consumo de oxígeno, lo que se traduce en un mayor gasto energético”, explicó Kokaly.

Campaña de preventa limitada

Del 6 de noviembre al 10 de diciembre, este emprendimiento potenciado por Incuba UC, incubadora de la Universidad Católica, y financiado por un fondo SAAF de Corfo, realizará una campaña crowdfunding (preventa) a través de su web www.gravitex.store, la que busca acercar el producto de forma más rápida a su consumidor final. Serán entre 100 a 500 las prendas, entre leggings y shorts, las que se comercializarán en una primera instancia.

Julio Jiménez, broker de Emprendimiento de Incuba UC, señaló que “el gran diferenciador  de esta marca, y por lo que fue atractivo para la incubadora, es la tela que compone las prendas Gravitex, una materialidad que además de incorporar el peso permite una flexibilidad y comodidad para hacer deporte sin problemas. Esto sumado al beneficio de la sobrecarga y de que se trata de un producto novedoso que no existe en el mercado”.

Esta campaña a nivel nacional es el primer paso para la marca Gravitex, su fundador Sebastián Martinoli comentó que la idea es que estas prendas chilenas logren entrar al mercado estadounidense: el mercado fitness más grande del mundo.